Distribución de espacios de trabajo. Tips básicos para una sala de descanso.

La función de una sala de descanso es básicamente desconectar del trabajo y reducir la fatiga. por eso una sala de descanso debe tener un ambiente agradable y relajante para cumplir su función. Si no cumple estas condiciones y por el contrario es una sala estresante, los usuarios no la utilizarán.
El público:
Si los usuarios de la sala de descanso tienen que esperar para sacar un café o para tomar asiento debido al exceso de aforo, posiblemente desistan de su utilización. A la hora de diseñar el espacio debemos tener en cuenta los horarios y la capacidad de la sala para poder albergar cómodamente a los usuarios.
La distribución de los usuarios girará en torno a mesas, soporte y puntos de apoyo donde necesitamos una superficie donde apoyar una consumición o cualquiera de nuestras pertenecías. Esto lo conseguimos combinando mesas bajas, altas, encimeras, aparadores, para que el usuario pueda realizar descansos tanto de pie como sentado y aprovechar al máximo el espacio.
Otra factor decisivo a la hora de plantear el diseño es la relación entre la cantidad de público y el nivel sonoro, por lo que es necesario estudiar el aislamiento y la atenuación del ruido de esta zona y la distancia a la que se encuentra de los puestos de trabajo.
Equipamiento:
La actividad que se realiza en una sala de descanso, normalmente necesita espacio para sentarse, comer o tomar algo de beber. Los muebles que se necesitan básicos serán:
- Mesas (de cafetería o de comedor en función del número de empleados)
- Sillas (preferiblemente apilables y de un material de fácil mantenimiento)
- Microondas
- Nevera
- Banco de cocina con grifo y seno para limpieza)
- Fuente de agua
- Máquina de café
- Papelero o zona de deshechos.
También se recomienda otro tipo de asientos y mesas si se dispone de una zona de relax.
Esta zona se recomienda alejarla de los puestos de trabajo, por el trasiego de personal y por las distracciones y ruido que pueden generar. La distancia tampoco debe de ser excesiva (mas de cinco minutos andando) de modo que no compense el desplazamiento y la perdida de tiempo que esto genere.
La sala debe disponer de las normas de uso a la vista, y es importante implantar la cultura de la limpieza autogestionada por los usuarios. Los elementos deben de ser accesibles, resistentes y de fácil limpieza.


